Vemos una generación que responderá al llamado de ser ANTORCHAS ENCENDIDAS que ardan y alumbren en medio de un escenario de tanta oscuridad, vemos una generación llena del Espíritu, una generación que ama la palabra de Dios, una generación que ama la presencia de Dios, una generación que desatará los movimientos de Dios en los últimos tiempos, una generación que vencerá y permanecerá hasta el fin, una generación que anhela y se prepara para ver a Jesús regresar.